Cuando el Vaticano pidió a Miguel Ángel que pintara la creación de Adán, se nota que él conocía bien a su audiencia. Por eso le dotó del pene de un niño.
Una mujer llega a un convento toca la puerta:
- Hola, ¿a qué viene?
- Hola, vengo a por el milagro del Ave María. Tengo problemas para quedarme embarazada, y escuché con hace poco que una monja de aquí se quedó embarazada con un Ave María.-
- Entiendo. Pero fue un padre nuestro, y ya no está con nosotros.